sábado, 28 de enero de 2012

La noche y la luna

La noche y la luna
nos abrazan
y ya somos
simbióticos.
Y confieso,
desde ayer,
que no sé cuánto es,
estaba ciego,
pues antes
de ti, nada.

Sin embargo,
el presagio del dolor,
ese qué cargo
desde el nacimiento amargo,
me dio el camino
y me trajo a tus manos.

Y tus manos
alimentarón el deseo,
hicieron fuego,
y el presagio
murió en tus manos
y de las cenizas
diste vida
al amor de mis deseos.

sábado, 21 de enero de 2012

Quiero viajar entre tus manos, tus ojos y también en tu cuerpo.

 FRAGMENTO I

Quiero viajar entre tus manos, tus ojos y también en tu cuerpo.
Tus manos me dan el amor, me llevan a ciudades de amor.
Y tus ojos, son tus ojos, tan solo tus ojos, tus ojos me lo dan todo
y mi corazón vuela, se estremece, se tira a escribir.
Mis manos lo hacen con la inteligencia de un torpe
y solo en tus manos se hacen nuestras historias.
No puedo evitarlo, tus manos me convencen
ese corazón es mío, solo mío. No lo digo yo, lo dicen tus manos.

Tus manos me convencen de esto y aquello y mi corazón
quiere volar entre cielos y ciudades
y esto y aquello y lo otro retuercen la razón
y solo mi corazón me dice cuanta falta me haces.
Mi corazón viaja, se estremece y se pierde en tu ausencia
escribir, escribir, escribir para construir
con palabras tú inminente retorno,
inventar el mejor regreso, tú lo harás real. Mi corazón lo dice.

Amo tus ojos. Esos que me ven cuando
hablas. Esos que siento cuando te escucho.
Esos ojos, tus ojos amor, que me ven, que siento.
Los amo, los extraño, los deseo.
Y escribo de nuestros ayeres
de lo que persiste
y del imaginario calor de tus besos
y todo lo que humedece.

Oculta estas en un bosque de palabras
disfrazada de múltiples formas,
mis ojos no te ven,
mis oídos no te escuchan, mis manos no te tocan
pero mi corazón te sabe, te presiente
y persigue incansablemente ese presentimiento.

Mantente así, cerca y lejos, pero no dejes de seguirme
sígueme a donde vaya a donde quiera que este
no dejes de hacerlo
sin el presentimiento
de tu sombra no se a donde ir
y sin tus manos, tus ojos y tu cuerpo es morir.

En cada partícula tuya esta mi deseo
es víctima de tu sed
cada instante, cada momento
es tuyo, son tuyos, mis manos, mi cuerpo.
Y no hay olvido, ni dolor
solo angustia que alumbra el miedo
a encontrarte y no encontrarte.
Y nos amamos y nos entregamos…


FRAGMENTO II

Nos encontramos
y nos damos uno al otro
como dos desconocidos asustados
nos amamos y yo te pertenezco,
sin afán y sin medida
tan solo con nuestros cuerpos
hechos de uno para el otro, nos pertenecemos
sin razón y sin salida
como olas de mar
vas y vienes,
te entregas
a mi deseo a la par
como campanas
al aire, te columpias
en mis hombros,
te sostienes,
me amas,
lo sé, y yo te amo,
lo sabes, es decir
nos amamos, nos entregamos,
y escribo de esto y aquello,
pues escribir me sujeta a tu cuerpo
y cuelgo contento de él,
sin ganas de irme.

En el viaje de tu cuerpo mi corazón
comprende cuanto te ama.
Y aunque tengo el aroma de tu cuerpo en mi piel, urgen
tus manos, tus besos, tus ojos y tu humedad me atrapa,
tus manos me atrapan, avivan las ganas
y tus ojos recitan la poesía y el deseo
y escribo para meterme a tu cuerpo y escribo
sin ataduras, sin concesiones.

Todo lo que escribo es tuyo
tan tuyo como mi corazón lo es.
Lo dicen mis manos
en cada letra que transcribo
de mi alma a mis manos.

Me debo a tus ojos, a tus manos,
a tus besos, a las lunas
que en tu cuerpo reposan.
Mi corazón encendido alumbra tu sombra
y la hace propia
y en mis manos tus manos duermen.

Y nuestras historias se hacen
Y me salvan, me rescatan
de la pantanosa soledad
haciéndola un vínculo
perfecto para dos.

 FRAGMENTO III

Nuestras manos se atan
y tu cuerpo se mese,
tus caderas bailan
y mi piel se estremece.

Y mi lengua resbala
en tu figura
de árbol
abierto.

Soy roca de tu mar,
tus olas me mojan
de la sal
de tu cuerpo.

Tu piel de espuma
buscan mis manos
y mis manos
tus adentros.
De tus adentros
vienes y vengo.
En tus adentros
me mantengo,
tus ojos se abren
y el mundo se enciende,
tus manos se abren
y el mundo se expande,
tu cuerpo se lía
y el tiempo se para
todo culmina
y el viaje termina.

lunes, 16 de enero de 2012

De presencias ambiguas y olvidos detallados…



De presencias ambiguas te conformas, todo lo que eres, todo lo que encarnas; sin preámbulo ni advertencia el corazón asustado se oculta, ser desechado con el filo del arrebato lo acobarda, destruido de consuelo y restaurado de exilio embriaga al espíritu de sucesos ocultos en la memoria que renacen tú presencia; estallidos disimulados sobre la pared sangrante de deseo, ansiedades clandestinas ávidas de perpetuidad, cuerpos fáciles cubiertos de oscuridad alcahueta y cinestesia caprichosa al sosiego de todos.

Quiero tomarte con las manos, con los dedos, con mi boca, con mis labios, con todo esto que perdura de mi y de ti.

El corazón impávido a resistir este destierro, se ata a tu cuerpo, se oculta debajo de tu lengua vacilante que condena a la angustiosa oscilación de presencias ambiguas y olvidos detallados y vedan la codicia de mis ojos, lían mi cotidianidad, crucifican mis intenciones, estafan mi indiferencia, corrompen mi destino, calumnian mi devoción de ti.

No te encuentro; y si te encuentro, no te hallo, no te palpo, no revelo nada de ti.

Ciego estoy, muerto estoy, absurdo soy por buscar en rincones olvidados con fachadas de concilio.
Atestado de esperanza. Viciado de ti. No soy más que un corazón lerdo de pretensiones desatinadas que oscila entre presencias ambiguas y olvidos detallados.

domingo, 1 de enero de 2012

Hay tantas cosas nuevas en ti...

Hay tantas cosas nuevas en ti, que me declaro “inculto de tu presencia” soy un ignorante de tus besos, esos besos me son desconocidos, ese sabor especifico de tus labios (peace and love) me son inéditos. De igual forma, soy un indocto de tu ausencia, no la conozco, no la identifico (y sé del peligro de tus manos). Hay tantas cosas de ti, que me son nuevas. ¡¿A quién le importa?! puedo asegurarte; a mi no, ni un instante y de ser así, sería una importancia del tamaño de un “nada” para mi, se trata de darte este amor, aunque para tu razón, sea un “sin sentido” y encuentre los elementos exactos para convencerte a diario: “que la ausencia” “que la distancia” “que lo virtual” tantas cosas que argumentar para mandar al diablo a este amor…

Mi corazón te desea
y mis manos te anhelan,
¡Están perdidos!
Naufragan en el mar oscuro de tu pelo.
El amor los guía, no hay peligro
"Pero el amor es ciego"

¿Ahora, entiendes la razón de escribir tanto, hasta del frappe que deseas? No es nada personal, definitivamente, ¡no! Solo tengo la ambición de “enamorar a la mujer por quién escribo” (a diario) “arrebatarle los suspiros con cada letra escrita” Solo trato de decirte en forma constante (como un rio que alimenta el mar y viceversa) que mi corazón se da a ti; tómalo, sujétalo, no lo sueltes, ¿que no ves que es tuyo?
Permite que mi corazón te ensordezca con sus latidos de amor y seas sorda, a palabras necias (como tú misma), yo escribo de ti para hacerte libre, como al mismo y verdadero amor, alimento tu espíritu y rescato tus empeños y hago para ti;  un mar de besos, besos tuyos, solo tuyos con olas de caricias y vientos de suspiros que he robado de tus anhelos. Hay tantas cosas de ti que desconozco y por consecuencia; te extraño, al mismo tiempo, te quiero, y este querer se dirige a amarte con devoción, ¿es algo malo, eso?

Voy a escribir un cuento. (Peace and love)
Un cuento de amor, mucho amor.
Y pintare al mundo de verde;
aquí, nadie pierde,
ni el sol ni  la luna,
ni el desierto ni la mar,
ni nada duele.
Todo se trata de amar.
Voy a escribir un cuento;
un cuento de amor, mucho amor,
si la vida no mé lo da, lo invento.
¡Bendita escritura, bendito tu amor!

Siempre hay algo que escribir, por hoy, escribir de ti es lo que me salva. Y como punto de partida, tu cuerpo. Fácilmente le escribo. Tu cuerpo como condición al amor, sujetarme a él, me salva de la soledad. ¡Qué forma mía, de hacerme del amor y hacer del amor un pretexto para hacerte mía! ¡Bendita escritura, Bendito tu amor!